Claves para evitar que tu jefatura te sorprenda con una mala evaluación de desempeño

Claves para evitar que tu jefatura te sorprenda con una mala evaluación de desempeño

El otro día una clienta en una de las sesiones de mi programa de mentoria y coaching para mujeres profesionales, me decía “me siento muy frustrada y desmotivada en mi trabajo” porque en la empresa en donde trabaja, su jefatura, gerente de su área, no la había evaluado como ella esperaba, había sido una evaluación “mediocre” como ella me dijo.  El tema es que durante el año ella se esforzó por hacer un buen trabajo, pero no se dio cuenta o nunca le dieron señales de que hubiese descontento con el rendimiento de ella.

Las mujeres, más que los hombres, tendemos a centrarnos en hacer bien el trabajo sin buscar o preguntar qué opinan de nuestro rendimiento o forma de hacer el trabajo y nos quedamos sin darnos cuenta esperando a qué se nos diga en algún momento, si merecemos un aumento de sueldo o una promoción; evitamos los conflictos y asumimos muchas veces una sobrecarga de trabajo sin poner límites.

La evaluación de desempeño es una gran oportunidad para conocer qué opinan de lo que hacemos y cómo lo hacemos, pero requiere que las empresas cuenten con jefaturas con habilidades de liderazgo que acerque y potencie el rendimiento y compromiso de las personas, y es aquí dónde está uno de los mayores desafíos. Pero también a nivel de las profesionales, tenemos la oportunidad de empoderarnos e impactar positivamente a nuestro desempeño y las condiciones laborales que buscamos.

¿Qué puedes hacer para potenciar tu desempeño profesional?

  1. Pide una reunión a tu jefatura:  Si tu jefatura no te transmite a principio de año o en algún momento, los objetivos de tu trabajo o lo que espera de tu desempeño, pídele una reunión para conversar.  Te recomiendo que antes de la reunión tengas claridad del objetivo de la reunión: conocer qué espera tu jefatura de tu trabajo este nuevo año.
  2. Prepara qué vas a decir en la reunión:  Prepara algunas preguntas que ayuden a aclarar y especificar las expectativas, por ejemplo, ¿Qué resultados esperas de mi trabajo este año? ¿Qué indicadores vas a considerar para medir mi contribución?  ¿Cómo impacta mi trabajo en el objetivo global de esta área?   Es muy posible, que en esa reunión no salgas con las metas definidas y los plazos, pero le habrás dado a tu jefatura una señal de mayor empoderamiento y proactividad y, habrás dado un paso importantísimo que te ayudará a seguir avanzando en el tema, con nuevas reuniones o conversaciones para definir resultados esperados.
  3. Deja por escrito los acuerdos y las definiciones:  Escribe en un mail, por ejemplo, los acuerdos que hayan tomado en la primera reunión y las reuniones que sigan, hasta que esté todo definido y claro y envíaselo a tu jefatura para sus comentarios.  Asegúrate de hacer seguimiento, ya sea por mail, o pidiendo nuevas reuniones dependiendo de cómo vaya avanzando el tema y en especial, si no ves que tu jefatura proactivamente asuma la iniciativa.
  4. Prepara una propuesta de objetivos a lograr, plazos y recursos posibles:   Te recomiendo que basándote en tus responsabilidades y desafíos del cargo que desempeñas, trabajes en una propuesta que recoja la opinión que tu jefatura dio en tu evaluación de desempeño anterior y los desafíos del área.  Es muy importante que, como profesional, pienses en tu aporte de valor y diseñes acciones e iniciativas que contribuyan a la empresa.  Este ejercicio te permitirá tener una mirada más global, te motivará, te desafiará y te enfocará.
  5. Lleva un registro:  Durante el año, lleva un registro, puede ser una bitácora, planilla Excel, la forma qué te acomode más para ir visibilizando los trabajos qué vayas realizando y los resultados que vayas obteniendo.
  6. Pide retroalimentación a tu jefatura cada cierto tiempo:   Invita a un tomar un café o almorzar o simplemente pide una reunión más formal y conversa sobre la opinión de tu jefatura sobre cómo va viendo tu desempeño y qué te de ejemplos de situaciones que han pasado para entender mejor.
  7. Pide retroalimentación a otras personas con las que trabajes:  Si te relacionas con clientes, pares, proveedores, jefaturas de otras áreas, pídeles que te den retroalimentación sobre tu manera de relacionarte, cumplimiento de compromisos y plazos, y pídeles que te lo envíen por mail en lo posible, así quedará un registro que te servirá para pensar en cómo mejorar en caso de sea necesario, o evidenciar un reconocimiento a tu buena labor que te hará sentir muy motivada y  contenta al ver buenos resultados y qué otros los valoran.
  8. Esfuérzate en cumplir tus compromisos:  Sé rigurosa y ordenada en cumplir los acuerdos que asumas con otras personas, incluida tu jefatura. En caso de que no puedas cumplir, cualquier sea el motivo, conversa antes con la persona con la que te comprometiste, y avísale.  Aprovecha de renegociar el plazo o las condiciones de satisfacción del trabajo que debes realizar.
  9. Pide ayuda:  Confía en otras personas que sean de tu equipo o de otras áreas y pídeles ayuda cuando veas en riesgo el poder cumplir con tu trabajo. Puede ser que te falten conocimientos o desarrollar habilidades, busca dentro de la empresa quien puede ayudarte con eso.
  10. Cultiva una buena relación con tu jefatura:  Cada vez que recibes una retroalimentación sea buena o no, agradece por la información y el tiempo que te está dedicando a hacerlo porque esto te permitirá mejorar con tu desempeño y llegues al final del año con mayores oportunidades para recibir un bono o para negociar algún movimiento de cargo o mayores responsabilidades. Además, estarás ayudándole a sostener esta práctica de retroalimentar y a crear un clima positivo entre ustedes.  También puedes dar retroalimentación que le ayude a potenciar sus habilidades de liderazgo.

Espero este artículo te haya sido útil y te invito a que me comentes cuáles de estos tips te ayudan más en tu desempeño y qué te hizo leer este artículo.

Un abrazo,

Paola Mora
Psicóloga Laboral y Coach