Cuatro errores más habituales de las conversaciones difíciles en el trabajo

Cuatro errores más habituales de las conversaciones difíciles en el trabajo

Las conversaciones difíciles en el trabajo son esas que nos cuesta sostener con colegas, clientes, jefaturas porque el tema a tratar es de importancia para nosotros y nos conecta con emociones como la ansiedad, angustia, rabia que, de no ser bien manejadas puede generar un conflicto mayor. Por eso muchas veces, dudamos si tenerlas o no, e incluso, a veces se opta por dilatarlas lo más posible, o finalmente no tenerlas.

A continuación, te dejo los cuatros errores más comunes de las conversaciones difíciles en el ámbito laboral, así podrás reconocer si te pasa algo así.

  1. Ignorar o dejar de lado nuestras emociones:
    Las emociones son un ingrediente en nuestra comunicación que cumple una función en nosotros. Y cuando aparece la rabia, la tristeza, la angustia o la ansiedad es porque hay límites que no hemos sabido poner, opiniones que no hemos expresado o situaciones que deben reconocerse, cambiar o concluir.  En vez de ignorarlas, debemos hacernos cargo, reconociéndolas y comprendiendo qué nos quieren decir.
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  2. Falta de un objetivo acotado y concreto:
    Es básico que tengas claro qué quieres lograr con esa conversación y cómo deseas sentirte una vez la hayas tenido. Por ejemplo, “expresar lo que siento al ver que mi jefatura no ha cumplido lo que acordamos sobre …; “lograr que me escuche lo que tengo que decirle”.
    Si no acostumbras a tener conversaciones difíciles en el trabajo, nivela tus expectativas y ponte un objetivo mínimo viable que te ayude a hacerte cargo de lo que sientes y comenzar a entrenarte en ellas.
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  3. Centrarse en si mism@:
    Es importante que tengamos muy presente que existe otra persona en la conversación, que tendrá opiniones, emociones y que a lo mejor, también le cuesta tener conversaciones de este tipo.  Entonces, deberás estar dispuest@ a escuchar, hacer buenas preguntas para entenderle mejor y empatizar.  Y desde ahí, comenzar a ofrecer o pedir ayuda y buscar opciones para resolver.
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  4. Falta de un acuerdo o toma de decisión:
    Conversar pasa por tomar un acuerdo, en que tú y la otra persona estén dispuestos a cumplir para resolver la situación que genera el conflicto.  En este acuerdo, ten presente que negociar es una herramienta que ayudará a una mejor decisión, en que ambos vean beneficios mutuos, exista un plazo y requisitos del acuerdo.

Si necesitas ayuda con este tema o quieres aprender sobre otro tema similar, te invito a que me contactes al WhatsApp o al Formulario de Contacto.

Un abrazo,
Paola Mora
Psicóloga, Coach Laboral y Mentora