¿Está tu éxito profesional limitado por el síndrome del impostor?

¿Está tu éxito profesional limitado por el síndrome del impostor?

PARTE I

El 70% de los profesionales han sufrido alguna vez en su vida del síndrome del impostor (según la International Journal of Behavorial Science, 2011).

¿Qué es esto del síndrome del impostor?

Es ese sentir frecuente o con intensidad de que no somos lo suficientemente buenos, competentes o capaces; “no creernos el cuento” a pesar de nuestros logros.

Las personas con este síndrome no se creen merecedores de los éxitos que obtienen (los atribuyen a otros motivos) y les preocupa que los demás puedan descubrir que no son tan inteligentes como parecen y ser descubiertos como una especie de impostor laboral.

Esto es urgente que lo sepas, porque es posible que tú seas una de estas personas que ahora frena su desarrollo profesional por no reconocer sus talentos, ni su capacidad de éxito y con esto, sea más difícil que disfrutes de una vida personal y financiera en balance y sin culpabilidad.

Cómo saber si hay algo de este síndrome en ti:

Aquí van algunos ejemplos:

  • A menudo has tenido éxito en un desafío profesional, aunque antes de realizarlo tenías miedo de no hacerlo bien.
  • Cuando la gente te alaba por algo que has logrado, a menudo temes que no puedas cumplir con sus expectativas sobre ti en el futuro.
  • A veces piensas que obtuviste tu posición actual o tu éxito porque estaba en el lugar correcto, en el momento correcto o conocías a las personas adecuadas.
  • Tiendes a recordar las ocasiones en las que no hiciste las cosas lo mejor que pudiste.
  • Piensas que rara vez haces un proyecto o tarea tan bien como te gustaría.
  • Si recibes muchos elogios y reconocimientos por algo que has logrado, tiendes a rebajar la importancia de lo que has hecho.
  • A menudo te preocupas de no tener éxito en un proyecto, a pesar de que otras personas a tu alrededor tienen confianza en que lo harás bien.

Con frecuencia este síndrome se da en profesionales que tienen un muy buen nivel de desempeño y en donde el nivel de autoexigencia es muy alto y el contexto es competitivo y de alta exposición.

Si piensas algo así como “¿Qué derecho tengo de estar aquí?” y tomas medidas muy exigentes contigo mismo, como invertir muchas horas en trabajar en algo que ya dominas o evades desafíos, por temor a no ser capaz de hacerlo perfecto, entonces podrías tener el síndrome del impostor.

Ahora, ¿qué hacer si te das cuentas que opera en ti este síndrome o tienes dudas?

Lo más importante es que tengas presente que puedes superarlo.  Para esto, el primer paso es que te hagas cargo y pases a la acción.

En la parte II de este artículo te daré algunas recomendaciones más puntuales y te explicaré las causas de este síndrome.

Si necesitas ayuda con este u otro tema o tienes alguna pregunta, como siempre te invito a que me contactes al WhatsApp o al Formulario de Contacto.

Un gran abrazo,
Paola Mora
Psicóloga, Mentora de Profesionales